Minimalismo en un cubo de basura
Minimalismo en un cubo de basura

Minimalismo en un cubo de basura

La basura siempre me ha resultado un asunto delicado de resolver; la mayoría esconde el cubo bajo el fregadero y los que optamos por tenerlo a la vista a menudo nos tenemos que conformar con diseños que rara vez son cómodos y bellos a la vez. Yo me ya me había resignado. Hasta hoy.

Grace Yougeon Lee, una diseñadora norteamericana, ha conseguido sintetizar los principios básicos del minimalismo en su última creación. Muchas veces se confunde esta corriente con colocar muebles bonitos en inmensos espacios blancos, pero eso no es cierto. “Menos es más” significa conseguir, a través de la inteligencia, mucho con poco. A mí, personalmente, me ha llegado al alma.

Esta papelera reúne todo los requisitos funcionales que se le pueden exigir a un cubo de la basura; tiene tapa y se activa con un pedal. Además, es de una belleza embriagadora. En este caso, lo realmente complicado es lograr evitar todos los mecanismos que hacen posible que la tapa se levante al pisar el resorte. ¿Cómo se consigue? Ya lo dijo Arquímedes; “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”.

El sistema es genialmente sencillo. El pedal se reduce a una chapa plegada con un resalte que se inserta en una hendidura realizada en la base, haciendo las veces de bisagra. Así, se consigue que el contenedor pivote sobre ese eje. Después, basta con biselar la parte superior del contenedor para evitar que roce con la tapa al inclinarse y ya nos hemos librado de todo el engorroso sistema de apertura de los cubos tradicionales.

Como véis, el minimalismo de verdad, es ecológico, pues optimiza al máximo los recursos disponibles y simplifica los procesos industriales. No se trata de obtener un acabado estético determinado, sino de llegar a la esencia misma de las cosas a través de la geometría, eliminando todos los elementos superfluos. Como apuntaba el diseñador Vico Magistretti: “a través de la sencillez, que es la cosa más complicada del mundo, se consigue la elegancia”.

Lástima que aún sea un prototipo, yo lo quiero en mi cocina ya.

Vía | Yankodesign
Más información | Grace Youngeon Lee
En Decoesfera | Flexibin, una papelera diferente

Minimalismo en un cubo de basura