Armemos la biblioteca. Parte 2º

Armemos la biblioteca. Parte 2º
Este artículo es continuación de: Armemos la biblioteca. Parte 1º
Un detalle importante es disponer de alguna pieza que haga la función de atril, para aquellos libros pesados, como grandes enciclopedias y los que utilizamos para hacer consultas. Un atril en la que apoyar ese libro nos será de gran utilidad, así evitamos los malos movimientos corporales y las malas posturas.

En el centro de la habitación colocaremos los sillones o sofás. En función de los gustos del lector, optaremos por que los dichos asientos sea con respaldos altos o bajos, profundos o más estrechos, o que nos permitan recostarnos incluso.
En cuanto a la decoración, no hay normas, podemos aplicar cualquier estilo, pero sin olvidar que la biblioteca es un lugar importante. Sea cual sea la decoración, en ella deben primar elementos artísticos, y en vista de que se trata de una zona de ocio y relax, debemos huir de decoraciones agresivas, mezclas bruscas de colores y exceso de elementos.
Esa tranquilidad que se respira en el ambiente de las bibliotecas, las convierte en espacios muy íntimos. Por eso es necesarios sentirnos cómodos.
Los suelos son importantes. Las alfombras aportan calidez al espacio, más de una vez uno se ve tentado a disfrutar de dicha habitación moviéndose descalzo.
Seguramente, tanto llegue a gustarnos éste espacio, que recibiremos aquí nuestras visitas y se convertirá en un idóneo lugar para trabajar y, por qué no, colocar una mesa de despacho.
Con este panorama general y estas sugerencias, ya podemos comenzar a armar nuestra biblioteca.